Había gente importante. Estaba mirando el cielo y el resplandor eterno de una estrella fugaz, extremeció mi pecho hasta irradiar a través de mis ojos, la más fuerte de las emociones. Pavor, las estrellas estaban muriendo y yo me estaba deleitando con aquel espectáculo.
Alguien dice - En esta noche, las tortugas se alinean para copular ya que la mejor intersección para incubar sus huevos es ahora-. Mientras todos esperábamos boyeristamente, la escena sexual, las risas afloraban, el olor a vino tinto despertaba a su vez, instintos. Estábamos bien despiertos. Yo quería comprobar que las tortugas en su más alta manifestación libida, gritan. En fin, luego llegó mi primo no sé como ni con qué pretexto y me vomitó el rostro. Como es conveniente en estos casos desperté,y a conciencia de que esto no era un gran augurio para algunos pensé que tal vez sería el comienzo para empezar a subir la escalera.
1 comentario:
hay escaleras frias... otras no tanto. hay unas acogedoras otras realmente incomodas... unas muy silenciosas otras demasiado ruidosas.. creo ke la escalera puede ser para el hombre el deleite máximo de complacencia. cuando kieres que subir... sube, cuando quieres bajar.. baja, cuando necesitas escapar... ahi está... disponible... en un mundo donde necesitas que te den en el gusto... tu amiga la escalera te ayuda... arriba.. abajo... al cielo...
jiji
pardix
k. ril
Publicar un comentario