lunes, 21 de enero de 2008
Todo fue por culpa del alcohol
Lo peor es tener que convivir con culpas. Si... A momentos, lograr dicernir cuales realmente te pertenecen y cuales fueron asumidas por una "buena acción" , es una tarea impertinente y cada vez más difícil. Asumir la culpa después de tantas cagadas, huevadas y un par de cosas que los demás condenan, es aún peor. Lo que pasa es que yo tenía un pato y el pato se murió. Sí es verdad, lo saqué de su ecosistema y no resistió la capital. Viste eso yo lo asumo como culpa, pero ¿y acaso no era su destino morir?o ¿ mi destino es haber tomado la opción que daría con su final?. Pitito, el patito, murió amado. Porque si bien, lo maté, yo lo amaba. Entonces por qué cresta siento tanta culpa. Será porque dentro de mis inconcientes fundamentos , estaba la idea de que si yo me lo llevaba, Pitito, moriría. Pitito murió en mi pecho. helado, débil, fatigado, Yo lo amaba y ahora lo único que quiero es beber otra copa de vino blanco.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Yo tenía un conejo y murió por culpa del inconciente de mi papá que lo castigo....a quién se le ocurre castigar a un conejo???? Al Hitler de mi viejo no más...
Saludos Para la Srta Reyneta y para su Principito
...abrazos desde el norte...
Cuando era pequeña mi padre me regaló un pollito. Lo quería, realmente lo quería.
Jugaba por los recovecos de mi casa persiguiendo incesante a mi pollito.
Una mañana desperté temprano para ir a la feria a comprar comida para el pequeño. Al volver a la casa lo vi suelto corriendo por el patio. Me apresuré para que no se escapara. Corrí lo más rápido que pude.
Mientras, mi abuelita restregaba fuerte la ropa en la artesa. La mugre es más complicada en artesa- me decía-.
Cuando por fin estaba en la puerta de mi casa y me aprestaba a abrir la puerta, mi abuelita restregaba y restregaba.
Era pequeña a sí que no pude entrar con facilidad. Mientras, mi abuelita restregaba y restregaba.
Ya dentro, justo en la entrada miré a mi pollito que corría como un lokito por el patio. El pobre corría y corría un poco desesperado. Con un dejo de terror en su carita de pollito. Y así fue como terminó todo. Mi pollito corrió justo a los pies de mi abuelita que restregaba y restregaba.
DESDE ESE MOMENTO ME DAN ASCO LAS AVES.
excelente ahora si está weno poh... porfin sè algo de usted...
yo tuve patitos y patitas, conejos conejitas, gatos gatitas, y quise mas y despues no quise na màs... porque no tenia como alimentarlas y se morìan... pero hubo un pollito que creciò de forma increible... y sin mucho esfuerzo en alimentarlo... pero creciò y se me fue...
ahora me he dado el trabajo de tener perros... perritas mejor dicho.. son mas fieles dicen por ahì... ellas me enseñaron a no esperar que se fueran para darme cuenta de eso... que no se irian...
cansadísismo y apunto de dormir, me despido hasta una nueva ocación... un caballero exausto por su nuevo oficio..
saludos a la reyneta cada vez más cyberneta..
Publicar un comentario